La Tortuga y Su Caparazón

La Tortuga y Su Caparazón
Photo by Cedric Fox / Unsplash

Las tortugas siempre han sido un poco misteriosas en paleontología. Su registro fósil no es muy bueno, así que las primeras tortugas fósiles que descubrimos ya se parecían a las tortugas modernas. ¿Alguna vez pensaste en cuán raras son las tortugas? Son muy diferentes de todos los otros vertebrados.

¡Adorable! De aquí.

Primero, tienen un caparazón. Ese caparazón tiene 2 partes: el espaldar (la parte superior) y el plastrón (la parte inferior). El espaldar está formado por las costillas, las vértebras y las placas (nuevos huesos exteriores). El plastrón está formado por placas. Estas dos partes se unen en los costados de la tortuga y forman un caparazón completo. No podés sacar a una tortuga de su caparazón porque el caparazón está formado por sus propios huesos.

Esto no puede pasar. De aquí.

La mayoría de las tortugas pueden meter el cuello, los brazos y las piernas dentro de su caparazón para protegerse. Pero eso quiere decir que sus extremidades están ADENTRO de sus costillas. ¿Están tus extremidades adentro de tus costillas? NO. Están afuera, exactamente como en todos los otros vertebrados. Las tortugas son únicas porque sus extremidades se unen adentro de sus costillas en vez de afuera.

Una tortuga cortada por la mitad (de Encarta).

También las tortugas tienen picos y no dientes. Todas estas características únicas hacen que no sea fácil ubicarlas en el árbol evolutivo de los vertebrados. Sin embargo, ahora tenemos suficientes fósiles con diferentes etapas de evolución del caparazón para entender cómo se desarrolló con el tiempo y, lo más importante, por qué se desarrolló.

Un nuevo artículo examina nuevos especímenes fósiles de tortugas tempranas, que todavía no tenían caparazones completos, y descubre algo interesante. La secuencia de la evolución del caparazón empieza cuando las costillas se vuelven muy anchas. Las costillas anchas hacen que el torso sea rígido (lo opuesto de flexible), y esto tiene 2 consecuencias:

  1. Respirar se vuelve más difícil.
  2. Moverse se vuelve más difícil.

En respuesta, las tortugas cambiaron la forma en que respiran y se hicieron más lentas.

El esqueleto de Eunotosaurus mostrando las costillas anchas. De aquí.

Las costillas también forman una base robusta que no se mueve si estás usando las extremidades para otra cosa, como excavar. Otros animales que excavan, como el extinto Thrinaxodon (un pariente de los mamíferos) y la tortuga excavadora Gopherus, también tienen costillas muy anchas que mantienen el cuerpo estable mientras excavan.

Thrinaxodon mostrando sus costillas anchas (de Wikipedia).

Otras características, como una cabeza corta y ancha (para apoyarse contra el suelo), manos grandes y un húmero (hueso superior del brazo) ancho para excavar, además de áreas más grandes para la inserción de músculos, nos indican que las tortugas tempranas estaban excavando. Debido a la similitud entre excavar y nadar, estas adaptaciones hicieron más fácil que las tortugas regresaran al agua más adelante en su evolución.

Figura 1A del artículo mostrando la secuencia del desarrollo del caparazón en las tortugas.

Las tortugas son animales notables y muy únicos, y ahora sabemos un poco más sobre cómo llegaron a ser así.