¡Miren Esas Ventosas!

Los cefalópodos (pulpos, calamares, nautilos y sepias) son maravillosos por muchas razones. El Nautilis es la representación viviente más cercana a lo que eran los amonites.

El Nautilis en todo su gloria. De Wikipedia.

Los pulpos son muy inteligentes y pueden cambiar el color y la *textura* de su piel.

¡Una especie de calamar puede crecer hasta 10-13 metros de largo! Y las sepias son muy adorables.

Una sepia a la izquierda, y un Calamar Bobtail (pariente cercano de las sepias) a la derecha.

Los cefalópodos son moluscos; los moluscos también incluyen a los caracoles, las babosas y los bivalvos. Los cefalópodos son mayormente de tejidos suaves, con la excepción de el caparazón en las sepias que es un vestigio del caracol. Como ya sabemos, los tejidos suaves son más difíciles de fosilizar y, por lo tanto, no encontramos tantos cefalópodos en el registro fósil si no tienen caparazones grandes.

Figura 1A del artículo mostrando una foto del especimen con los nuevos numeros de los brazos.

En Diciembre, se publicó un [estudio] que redescribió un fósil de pulpo del Periodo Jurásico (201-145 millones de años atrás) de Francia. Específicamente, el fósil es de 165 millones de años atrás y se llama Proteroctopus ribeti. Los autores usaron la tomografía computarizada (TC) de sincrotrón para crear imágenes del fósil. Para los interesados, la TC de sincrotrón usa radiación con más energía y un rayo con diferente geometría para crear imágenes con más contraste que las que fueron creadas con la TC regular.

Usando estas imágenes, los autores encontraron 2 ojos bien preservados, pudieron renumerar los 8 brazos y vieron otros detalles que eran previamente desconocidos. Estos detalles incluyeron la ausencia del saco de tinta y la morfología de las ventosas de los brazos. Encontraron que las ventosas estaban presentes en dos filas que estaban colocadas oblicuamente (así que las ventosas estaban colocadas en 2 filas pero no en pares, sino que, más bien, formando un zigzag en el brazo).

Figura 1C del artículo mostrando un imagen de TC de las ventosas en un brazo.

Usando estos detalles del cuerpo, los autores agregaron esta especie en un análisis de relaciones evolucionarias (llamado análisis filogenético). Este análisis puso al Proteroctopus ribeti en el clado Vampyropoda. Esto quiere decir que el Proteroctopus es un pariente más cercano a los pulpos que a los calamares, las sepias o los nautilos. Los vampyrópodos también incluyen a mi pulpo favorito, el Vampyroteuthis infernalis (‘el calamar vampiro del infierno’, que es actualmente un pulpo, no un calamar).

Un Vampyroteuthis infernalis mostrandote sus tentaculos. Cuando esta amenazado, envuelve su cabeza con sus tentaculos y usa los ganchos para protección. De aqui.

Ahora, el Proteroctopus tiene ventosas, no ganchos, pero la colocación de las ventosas nos indica que la diversidad de las ventosas era grande en el Jurásico. Los autores también dicen que más fósiles deberán ser analizados con la TC para entender mejor las morfologías ancestrales y las relaciones familiares de este grupo.

¡Hasta la próxima semana!

Look at those suckers!

Cephalopods (octopus, squid, nautilis, and cuttlefish) are amazing for several reasons. The Nautilis is the closest living representation of what an ammonite would have looked like.

The Nautilis in all it’s cephalopod glory. From Wikipedia.

Octopi (or octopuses or octopodes) are really smart, and can change their skin color and *texture*.

One species of squid can grow to be 10-13 meters long (33-43 feet)! And cuttlefish are super cute.

Cuttlefish on the left, Bobtail Squid (closely related to cuttlefish) on the right.

Cephalopods are mollusks; mollusks also include snails, slugs, and bivalves. Cephalopods are mostly soft tissue, with the exception of the cuttlebone in cuttlefish, which is a remnant of a shell. As we know, soft tissue is harder to fossilize, so we don’t find many cephalopods in the fossil record if they don’t have big shells.

Figure 1A from the paper showing a photo of the specimen with the new arm numbering.

A [study] was published in December that re-described an octopus fossil from the Jurassic Period (201-145 million years ago) of France. Specifically, the fossil dates to 165 million years ago and is named Proteroctopus ribeti. The authors used synchrotron computed tomography (CT) to image the fossil. For those who are interested, synchrotron CT uses higher energy radiation and a different beam geometry to get higher contrast images than regular CT scanning.

Using these images, the authors found 2 well preserved eyes, were able to renumber the eight arms, and saw other details that were previously unknown. These included the absence of an ink sac, and the layout of the arm suckers. They found that the suckers are present in double-rows that are obliquely placed (so the suckers run down the arm in 2 rows, but they aren’t laid in pairs, rather they sit in a zig-zag down the arm).

Figure 1c from the paper showing a CT image of the suckers on the arm.

Using these details of the body, the authors added this species to an analysis of evolutionary relationships (called a phylogenetic analysis). This analysis placed Proteroctopus ribeti in the Vampyropoda clade. This means that Proteroctopus is more closely related to octopi than to squid, cuttlefish, or nautilis. The vampyropods also happen to include my favorite octopus: Vampyroteuthis infernalis (‘the vampire squid from hell’, which is actually an octopus, not a squid).

Vampyroteuthis infernalis showing off its tentacles. When threatened, it wraps its head with its tentacles and uses the hooks for protection. From here.

Now, Proteroctopus has suckers, not hooks, but the layout of the suckers shows that the diversity of suckers was high in the Jurassic. The authors point out that more fossils will need to be CT scanned to better understand the ancestral morphologies and the evolutionary relationships of this group.

See you next week!