Hormigas del Infierno del Cretáceo

A principios de setiembre, se publicó un [artículo] que describe a una nueva especie de hormiga. ¡Pero no era una hormiga cualquiera! Era una hormiga del infierno del Cretáceo que fue preservada en ámbar en Burma.

Una foto de la hormiga del infierno en ámbar. Los autores nombraron a la nueve especies Linguamyrmex vladi.

Este grupo de hormigas está extinguido y se encuentra solamente en sedimentos Cretácicos (específicamente de alrededor de 98 millones de años atrás). Como el ámbar es transparente, los autores tomaron imágenes de alta resolución de la hormiga a través del ámbar. También lo escanearon con TC.

Figura 3 del artículo mostrando una reconstrucción de la hormiga.

Ellos encontraron que esta hormiga tenía un cuerno grande que salía de su cabeza y una mandíbula como una guadaña. Una guadaña es una herramienta de metal que se usa para cortar pastos altos. También es el instrumento con el cual se representa la Muerte.

La Muerte, con su guadaña. De aqui.

Estas mandíbulas se usaban para enclavijar y perforar a las larvas suaves pero no se podían usar para masticar. En cambio, los autores piensan que después de perforar a la presa, las mandíbulas encauzaban la sangre hasta la curva de la mandíbula y, después, pequeños pelos y la succión arrastraban la sangre hacia adentro de la boca de la hormiga. ¡Esta hormiga chupaba sangre como un vampiro!

Figure 4 from the paper showing the hell ant and its prey.

Finalmente, el análisis de TC mostró que las mandíbulas eran más densas que la cabeza. Este análisis también indicó que esta densidad aumentada se debía a la existencia de metales en la mandíbula. Estas hormigas absorbían metales de su medio ambiente y los usaban para fortalecer sus mandíbulas. Es desafortunado que este grupo de hormigas esté extinguido – harían un impresionante espectáculo natural!

Cretaceous Hell Ants

At the beginning of September, a [paper] was published that described a new species of ant. Not just any ant! A hell ant from the Cretaceous. That was preserved in amber from Burma.

A photo of the hell ant in amber. The authors called the new species Linguamyrmex vladi.

This group of ants is extinct and known only from the Cretaceous (specifically around 98 million years ago). The amber is see-through, so the authors took high-resolution images of the ant through the amber. They also CT scanned it.

Figure 3 from the paper showing a reconstruction of the ant.

They found that this ant had a large horn coming off the head and a scythe-like jaw. A scythe is a curved metal tool for cutting tall grasses. It’s also what Death carries around.

Death, holding its scythe. From here.

These jaws were used to pin and pierce soft larvae, but could not be used to chew their prey. Instead, the authors think that after piercing the prey, the jaws would funnel blood down into the bend of the jaw, and then small hairs and suction would direct the blood into the ant’s mouth. This ant sucked blood like a vampire!

Figure 4 from the paper showing the hell ant and its prey.

Lastly, the CT analysis showed that the jaws are denser than the rest of the head. This analysis also showed that the increased density was due to metals in the jaw. These ants absorbed metals from their environment and used them to make their jaws stronger. It’s too bad that this group is extinct – it would have made for a killer nature show!