The Dinosaur Lady

Joan Wiffen was born in 1922 in New Zealand. Her father thought education was wasted on girls, so Joan didn’t get to go to high school. When she grew up, she joined the Women’s Auxiliary Airforce during World War II.

Joan got married in 1953. After a time, her husband signed up to take a geology class, but got sick and couldn’t go. Joan eagerly took his spot in the class, remembering her love of fossils as a child. She saw on a geologic map that a nearby valley had ‘old reptilian bones’ and went out fossil hunting near her house. In 1975, she found a fossil! She knew it was a vertebra, part of the backbone of an animal, but didn’t know from what animal.

A replica of the vertebra Joan found. Photo by Marianna Terezow/GNS Science.

In 1979 she went on vacation to Australia and visited the Queensland Museum. She met Ralph Monar, a paleontologist there and noticed a familiar looking bone on his desk. It was a vertebra exactly like the one she had found! He told her it was part of a dinosaur tail. She had found the first dinosaur fossil from New Zealand!

Joan Wiffen at the site where she found her first fossils. Photo by NZPA/John Cowpland.

Ralph and Joan worked together on many projects and published dozens of papers. Because of Joan’s hard work, she was known as the Dinosaur Lady. Even though Joan had not gone to school, she received an honorary doctorate from the Massey University of New Zealand in 1994. She also received a special award from the Queen.

La Señora de los Dinosaurios

Joan Wiffen nació en 1922 en Nueva Zelandia. Su papá pensaba que las niñas no debían recibir educación y, por lo tanto, Joan no pudo ir a la escuela secundaria. Cuando creció, se incorporó a la Fuerza Aérea Auxiliar Femenina durante la Segunda Guerra Mundial.

Joan se casó en 1953. Después de un tiempo, su esposo se anotó para una clase de geología, pero se enfermó y no pudo asistir. Con mucho entusiasmo, Joan tomó su lugar en la clase, recordando su interés en fósiles cuando era chica. Ella notó en un mapa geológico que un valle cercano tenía ‘viejos huesos de reptiles’ y fue a buscar fósiles cerca de su casa. ¡En 1975, encontró un fósil! Supo que era parte de una vértebra, una parte de la columna vertebral de un animal, pero no supo de qué animal.

Una replica de la vertebra que encontró Joan. Foto de Marianna Terezow/GNS Science.

En 1979, fue de vacaciones a Australia y visitó el Museo de Queensland. Se encontró con Ralph Monar, un paleontólogo que trabajaba allí y notó un hueso muy familiar en su escritorio. ¡Era una vértebra exactamente como la que ella había encontrado! Ralph le dijo que era parte de la cola de un dinosaurio. ¡Ella había encontrado el primer fósil de un dinosaurio de Nueva Zelandia!

Joan Wiffen en el sitio adonde encontro sus primeros fósiles. Foto de NZPA/John Cowpland.

Ralph y Joan trabajaron juntos en muchos proyectos y publicaron docenas de artículos. Por su gran esfuerzo, ella fue conocida como la Señora de los Dinosaurios. Aunque Joan no pudo ir a la escuela, recibió un doctorado honorario de la Universidad Massey de Nueva Zelandia en 1994. También recibió un premio especial de la Reina.