Un Nuevo Pájaro de Nueva Zelandia

La semana pasada, su publicó un [artículo] donde se describe una nueva especie de pájaro de Nueva Zelandia. Nueva Zelandia es una nación isleña en el hemisferio sur, cerca de Australia.

Un mapa de Nueva Zelandia, con una estrella mostrando donde se halló el fósil. De Google.

Nueva Zelandia no tiene un registro de fósiles muy extenso, especialmente de pájaros, por lo tanto, este nuevo descubrimiento es exitoso por muchas razones. Agrega al registro de fósiles de aves en el hemisferio sur y en Nueva Zelandia y sucede justo después del anuncio del descubrimiento de un loro gigante en la misma nación. Este pájaro, en cambio, es de un linaje de pájaros extinguidos llamados los Pelagornitidos. 

Protodontopteryx ruthae, la nueva especie de pelagornitido. Hecho por Derek Onley/Museo de Canterbury.

Estos pájaros se conocen por tener pequeñas clavijas que parecen como dientes sobre sus picos. Sin embargo, estas clavijas no son dientes sino sólo parte del borde del pico, por eso a estos pájaros se los llama ‘pseuodentados’ (=’dientes falsos’). Ellos varían en tamaño con envergaduras de 3 metros a 5-6 metros y eran unos de los pájaros más grandes que todavía podían volar. Su tamaño los restringía a volar solamente en lugares con mucho viento, que usaban para planear.

La nueva especie, Protodontopteryx ruthae, era más chica que los otros pelagornitos, con una envergadura de 1 metro. Este tamaño más pequeño indica que esta especie podría haber volado más activamente que sus parientes más grandes. Además de las alas, los autores describen el cráneo, la cadera, unas vertebras y los huesos que conectan los brazos al cuerpo, llamados la faja pectoral. 

El espécimen del Protodontopteryx, con la foto a la izquierda y una imagen de TC a la derecha. De figura 1 del artículo.

El Protodontopteryxes importante por algunas otras razones. Dado que tienen las pseudodentadas en el pico, se demuestra que esas clavijas evolucionaron antes que las adaptaciones para planear. Fue encontrado en sedimentos que son más viejos que las localidades de los otros pelagornitos y un análisis de relaciones evolutivas indica que es más basal (o es un pariente más temprano) del grupo. Estas dos realidades nos dicen que el Protodontopteryxes el pelagornito más viejo y más temprano evolutivamente que conocemos, además de ser el más chico. ¡Esperemos que encontremos mas pájaros asombrosos en Nueva Zelandia! 

A New Bird from New Zealand

Last week, a [paper] was published that described a new species of bird from New Zealand. New Zealand is an island nation in the Southern hemisphere, near Australia:

A map of New Zealand, with a star showing where the fossil was discovered. From Google.

New Zealand doesn’t have a huge fossil record, especially of birds, so this new discovery is exciting for several reasons. It adds to the record of bird fossils in the Southern hemisphere and in New Zealand, and comes right after the announcement of a discovery of a giant parrot from the same nation. This bird, however, is from a line of extinct birds called the Pelagornithids.

Protodontopteryx ruthae, the new species of pelagornithid. Made by Derek Only/Canterbury Museum.

These birds are known for having little ‘tooth-like’ pegs on their beaks. These are not teeth, however, just part of the edge of beak, hence how they got their name ‘pseudoteeth’ (=’false teeth’). They range in size from wingspans of 3 meters to 5-6 meters and were some of the largest birds to be able to fly. Their size restricted them to fly only in places with lots of wind, on which they would mostly glide.

The new species, Protodontopteryx ruthae, was smaller than all the others, with a wingspan of 1 meter. This smaller size indicates that this species may have been able to fly more actively than its larger relatives. In addition to the wings, the authors also describe the skull, hips, vertebrae, and the bones that connect the arms to the body, called the pectoral girdle.

The specimen of Protodontopteryx, photo on the left, CT image on the right. From Figure 1 of the paper.

Protodontopteryx is important for a few other reasons. Since it has pseudoteeth on its beak, it shows that those pegs evolved before the adaptations for gliding. It was found in sediments that are older than the locations for the other pelagornithids, and an analysis of evolutionary relationships indicated that it is a more basal (or earlier) member of the group. These two facts tell us that Protodontopteryxis the oldest and evolutionary earliest pelagornithid that we know, in addition to being the smallest. Let’s hope we find more amazing bird fossils in New Zealand!

Aire Acondicionado Para Los Archosaurios

Hoy en DrNeurosaurus quiero hablar sobre un [estudio] que se publicó en Julio de este año, pero que recientemente salió en las noticias. No es un estudio típico como los que presento aquí, donde algún fósil nuevo se halló y se describió y es celebrado por su novedad (ser nuevo) y por su valor científico. Es otro estilo de estudio. 

Los autores quisieron examinar más detalladamente una estructura en los cráneos de muchos archosaurios. Tal vez recuerden a los archosaurios de otros blogs – son un grupo de animales que incluyen a los cocodrilos y pájaros vivos, su pariente y todos sus descendientes: 

Este árbol está modificado del que se encuentra [aqui], en Archosaur Musings.

Todos estos animales tienen una abertura en la parte superior del cráneo, que los científicos previos pensaron eran donde se alojaban los músculos de la mandíbula. Los autores miraron a estas aberturas en más de 100 especímenes de lagartos, tortugas, cocodrilos y aves usando imágenes de TC, RM, disección, y otros métodos. 

El cráneo de un cocodrilo con las aberturas marcadas. No se sabe quien lo hizo.

Encontraron que, en muchos casos, las aberturas no estaban ocupadas completamente por músculos. En cambio, las aberturas contenían vasos sanguíneos justo debajo de la piel. Cuando los autores examinaron animales extinguidos como los dinosaurios no aviarios y los cocodrilos extinguidos, no encontraros evidencia de músculos en estas regiones. Usando comparaciones con animales vivos, los autores sugieren que estas aberturas tenían vasos sanguíneos. ¿Pero con que propósito?

Bueno, eso depende del animal. En animales con estructuras que adornan el cráneo, esos vasos sanguíneos podían proveer nutrientes para esa estructura.

Un Triceratops. Su volant es una estructura queen adorna su cráneo – una estructura que se usa para comunicar con otros miembros de su especie. Del Museo de Historia Natural, Londres.

En animales sin esas estructuras, los vasos sanguíneos actuaban como reguladores de la temperatura de su cuerpo. Para probar esto, los autores usaron cámaras de imágenes térmicas para sacar fotos de cocodrilos vivientes. Encontraron que las aberturas estaban mas frías que sus cuerpos en temperaturas calurosas y más calientes que sus cuerpos en temperaturas frías. Esto sugiere que su hipótesis (idea) tiene apoyo. 

Figura 11 del artículo: una interpretación artística de imágenes termicas de un Daspletosaurus, Deinonychus, y dos archosaurios parientes de los cocodrilos. Por Brian Engh.

¡Usando muchos especímenes y métodos para hacer imágenes, los autores pudieron descubrir algo nuevo sobre animales que hemos conocido por mucho tiempo, incluyendo sobre aquellos que viven hoy! 

Archosaur Air Conditioning

Today on DrNeurosaurus I want to talk about a [study] that came out in July of this year, but has recently been going around the media. This isn’t the typical study I talk about where some new fossil is discovered and described and celebrated for its novelty (new-ness) and scientific value. This is a different kind of study.

The authors wanted to take a closer look at a structure in the head of many archosaurs. You might remember archosaurs from other posts – they’re a group of animals that include the living crocodylians and birds, their ancestor, and all of its descendants:

This tree is modified from the one found [here], on Archosaur Musings.

All of these animals have openings in the top of the skull, that previous scientists thought were home to jaw muscles. The authors looked at these openings in over 100 specimens of lizards, turtles, crocodylians, and birds using CT, MRI, dissection, and other methods.

A crocodylian skull with the openings labeled. in the top of the skull. Source unknown.

They found that in many cases, the openings didn’t have muscles all the way through. Instead, the openings contained blood vessels just under the skin. When the authors looked at extinct animals like non-avian dinosaurs and extinct crocodylians, they did not find any evidence of muscles in those locations. Using comparison to living animals, they suggest that these openings housed blood vessels instead. But for what purpose?

Well, that depends on the animal. In animals with display structures like frills, those blood vessels could provide nutrients to the structure. 

A Triceratops. Its frill is a display structure – a structure that is used to communicate with other members of its species. From the Natural History Museum, London.

In animals without those structures, the blood vessels would act as a way to regulate their body temperature. To test this, the authors used thermal imaging cameras to take photos of living crocodylians. They found that those openings were cooler than the body in hot temperatures, and hotter than the body in cool temperatures. This suggests that their hypothesis (idea) has support!

Figure 11 from the paper: an artist rendition of thermal images of Daspletosaurus, Deinonychus, and two croc-line archosaurs. By Brian Engh.

Using lots of specimens and imaging methods, the authors were able to discover something completely new about animals we’ve known for a long time, including ones living today!