Un Grupo de Reptiles Consigue una Cabeza Nueva

Esta semana, se publicó un [artículo] que describe un cráneo fósil nuevo. El cráneo pertenece a un grupo de reptiles llamados los Drepanosaurios (dre-pan-o-SAU-rios). Este grupo es bien conocido porque tenemos varios fósiles de sus cuerpos. Sus cabezas, en cambio, han sido mucho más difíciles de encontrar.

Varios drepanosaurios. De aqui.

Estos reptiles evolucionaron durante el Pérmico (alrededor de 260 millones de años atrás), pero no fueron muy diversos hasta el Triásico Tardío (alrededor de 219 millones de años atrás). Eso quiere decir que ellos sobrevivieron la extinción más grande que este planeta haya tenido – la Extinción Masiva del Pérmico-Triásico. Esto ocurrió 250 millones de años atrás y alrededor de 90% de toda la vida se extinguió.

Una aproximación de como era la Tierra durante la Extinción Masiva del Pérmico-Triásico. (Una broma – es Mordor).

¡Sin embargo, los drepanosaurios sobrevivieron! Estos pequeños reptiles se parecían a los camaleones, pero tenían unas características únicas. El nuevo fósil se llama Avicranium renestoi (“avi” para pájaro, “cranium” para cráneo, y “renesto” en honor de un paleontólogo que trabaja en este grupo).

Figura 2 del artículo mostrando una reconstrucción del cráneo. La línea cortada es la parte que falta del hocico. La nariz es hacia la izquierda.

Como indica su nombre, el cráneo muestra una mezcla de formas, algunas son muy parecidas a los pájaros y otras a los reptiles. Empecemos con las características en las que se parecen a los pájaros. El cráneo es edéntulo (no tiene dientes). También, la parte del cráneo un poco detrás de los ojos es muy abovedada. Esto hace que la caja del cráneo y el [molde endocraneano] se parezcan mucho a los de los pájaros. Estas formas son similares a las que encontramos en los pterosaurios, los pájaros modernos y los maniraptores. Algunas de las características, como la parte de atrás de la caja del cráneo y la oreja, se parecen mucho a las que encontramos en otros reptiles tempranos. Así que el Avicranium tiene una mezcla de características de los pájaros y de los reptiles que forman su cráneo.

Un análisis de relaciones familiares pone a este grupo en la base del árbol reptiliano. Esto nos indica que algunas de estas características de pájaros evolucionaron mucho más temprano en grupos no relacionados con ellos. También nos muestra que la diversidad en formas de cuerpos era mucho más amplia en el Triásico de lo que pensamos previamente.

A Group of Reptiles Gets a New Head

This week, a [paper] came out describing a new fossil skull. The skull belongs to a reptile group called Drepanosaurs (dre-PAN-o-saurs). This group is well-known as we have several fossils of the bodies. Heads, however, have been harder to find.

A few different drepanosaurs. From here.

These reptiles evolved during the Permian (sometime around 260 million years ago), but did not become a diverse group until the Late Triassic (around 219 million years ago). That means they survived the biggest extinction event this planet has experienced – the Permo-Triassic Extinction Event. This occurred at 250 million years ago and around 90% of all life went extinct.

An approximation of what Earth looked like during the Permo-Triassic Extinction. (Just kidding – it’s Mordor).

The drepanosaurs lived on, though! These little reptiles looked very much like chameleons, but had some unique traits. The new fossil is called Avicranium renestoi (“avi” for bird, “cranium” for head, and “renesto” in honor of a paleontologist who works on this group).

Figure 2 from the paper showing the reconstruction of the skull bones. The long dotted line is the missing portion of the snout. The nose is to the left.

As its name suggests, the skull shows a mix of shapes, some looking very bird-like, and some looking very reptile-like. Let’s start with the bird-like features. The skull has is edentulous (has no teeth). Also, the part of the skull slightly back from the eyes is very domed. This leads to a bird-like braincase and [endocast]. These shapes are very similar to what we find in pterosaurs, modern birds, and some maniraptorans. Some of the features, like the back of the braincase and the ear, are very similar to other early reptiles. So Avicranium has a mix of bird-like and reptile-like features making up its skull.

An analysis of evolutionary relationships puts this group at the very base of the reptile tree. This shows us that some of these ‘bird traits’ evolved way earlier and in unrelated groups. It also shows us that the diversity in body shapes was much higher in the Triassic than we previously thought.

Comida de Bebés para Ictiosaurios

La semana pasada, se publicó un [artículo] describiendo un viejo espécimen que estaba escondido en una colección de la Universidad de Birmingham, Reino Unido. Este espécimen es de un ictiosaurio bebé, de sólo 70cm de largo.

Algunos ictiosaurios distintos. De aqui.

Los ictiosaurios eran reptiles marinos que vivieron durante la Era Mesozoica. Tenían cuerpos con forma de torpedo, como los delfines y los tiburones blancos modernos. ¡Tenían muchas formas y tamaños distintos!

Figura 1 del artículo mostrando el fósil del ictiosaurio.

Los autores saben que el espécimen es un bebé porque algunos de sus huesos todavía se estaban formando y por las proporciones de los ojos y los huesos del cráneo. No fue hallado cerca de un adulto, así que no era un embrión. ¡Este es el espécimen más pequeño de la especie Ichthyosaurus communis que han encontrado!

Figura 9b del artículo mostrando los ganchitos en el estómago (en las puntas de las flechas negras). Los huesos largos y grises son costillas.

Lo más interesante es lo que encontraron en su estómago. Dentro de las costillas, los autores encontraron varios ganchitos de cefalópodo. Recuerden que los cefalópodos son animales como los pulpos, los calamares y los nautilos. Estos ganchitos se encuentran en la parte de abajo de los tentáculos, exactamente donde encontrarías las ventosas en el brazo de un pulpo.

Una comparación de las ventosas y los ganchitos en dos cefalópodos distintos. De aqui y aqui.

¡Esto indica que el ictiosaurio bebé estaba comiendo calamares como su comida preferida! Otras especies de ictiosaurios comían mayormente peces cuando eran bebés e incorporaban a los cefalópodos a su dieta cuando eran adultos. Este espécimen bebé muestra que el Ichthyosaurus communis comía cefalópodos cuando era un bebé, dándonos una visión más completa de las dietas de los ictiosaurios durante sus vidas.

Baby Food for Ichthyosaurs

Last week, an [article] was published describing an old specimen that was hidden away in a museum collection at the University of Birmingham, United Kingdom. This specimen was of a baby ichthyosaur, only 70 cm long.

Some different ichthyosaurs. From here.

Ichthyosaurs were marine reptiles that lived during the Mesozoic Era. They had torpedo-shaped bodies, similar to modern dolphins and great white sharks. They came in all sorts of sizes and shapes!

Figure 1 from the paper showing the ichthyosaur fossil.

The authors know the specimen is a baby because some of its bones are still being developed and because of the proportions of the eyes and different bones in the skull. It was not found near an adult, so it wasn’t an embryo. This is the smallest specimen of Ichthyosaurus communis ever found!

Figure 9b from the article showing the hooklets in the stomach (by the black arrows). The long grey bones are ribs.

The interesting thing, though, is what they found in the stomach. Inside the ribs, the authors found several cephalopod hooklets. Remember, cephalopods are animals like octopus, squid, and nautilis. These hooklets are found on the underside of their tentacles, exactly where you’d find the suckers on an octopus arm.

A comparison of suckers and hooks on two different cephalopods. From here and here.

This indicates that the baby ichthyosaur was eating squid as its preferred food! Other species of ichthyosaur ate mostly fish as babies and transitioned to eating cephalopods as adults. This baby specimen shows that Ichthyosaurus communis ate cephalopods as babies, giving us a more thorough view of the diets of ichthyosaurs through their lifetimes.

Los Hadrosáuridos que Comían Cangrejos

La semana pasada, se publicó un [artículo] que describe unas heces fosilizadas. ¡Así es, heces! Cuando las heces se fosilizan, se llaman coprolitos (‘copro’ por heces y ‘lito’ por piedra).

Un coprolito. De Wikipedia.

Estos coprolitos vienen del Monumento Nacional Grand Staircase-Escalante en Utah (USA) y son de alrededor de 76-74 millones de años atrás. Los coprolitos contienen pedacitos de madera deteriorada que habían sido masticados antes de ser tragados. De los dinosaurios que se conocen de esta área y tiempo, lo más probable es que los hadrosáuridos son los responsables de estas heces. Los hadrosáuridos tienen dientes especializados en triturar y romper la vegetación dura para hacer más fácil su digestión. En vez de tener sólo una fila de dientes, los hadrosáuridos unen docenas de dientes en una colección dental gruesa (llamada batería dental). Todos los dientes trabajan juntos para crear una superficie grande y chata para la trituración.

Una batería dental con un diente destacado en blanco. Encima de la batería, hay una superficie chata para la trituración. Foto de V. Williams.

Sin embargo, los coprolitos de los hadrosáuridos tenían algo más que pedacitos de madera deteriorada. ¡También tenían pedacitos de caparazones de cangrejos! Y no era solamente un coprolito que contenía caparazón de cangrejo. Varios coprolitos de áreas y tiempos diferentes contenían caparazones de cangrejos. Esto indica que no semtragaron los cangrejos accidentalmente, sino que los hadrosáuridos estaban comiendo los cangrejos a propósito.

Figura 2b del artículo mostrando el coprolito.

¿Cómo podemos estar seguros? Sabemos cuán anchas eran las bocas de los hadrosáuridos y sabemos cuán grandes eran los cangrejos. ¡Resulta que los cangrejos hubieran ocupado una proporción grande (20-60%) de la boca de un hadrosáurido! Si el dinosaurio no hubiera querido comer el cangrejo, lo hubiera notado y lo hubiera escupido. Los autores piensan que durante épocas cuando la vegetación fue más difícil de encontrar, estos dinosaurios habrían comido las maderas deterioradas que los cangrejos también comían. Al mismo tiempo que los dinosaurios comían la madera, también comían los cangrejos, que eran una buena fuente de proteína.

Mi propia reconstrucción de un hadrisáurido, Maiasaura, encontrando un cangrejo. Encontre la ilustración en Pinterest. Foto del tronco de C. Perrin. Foto del cangrejo de The Daily Dot.

Este estudio nos indica que aunque pensamos que los dientes se especializan en un tipo de comida, los animales podrían haber comido una variedad más grande de alimentos de lo que pensábamos.

Crab-Eating Hadrosaurs

Last week, a [paper] was published that described some fossil poops. That’s right, poops! When a poop fossilizes, it’s called a coprolite (‘copro’ for poop and ‘lite’ for stone).

A coprolite. From Wikipedia.

These coprolites came from Grand Staircase-Escalante National Monument in Utah and they date back to around 76-74 million years ago. The coprolites contain decayed wood bits that had been chewed up before swallowing. Of the dinosaurs known from this area and time, it is most likely that hadrosaurs were responsible for creating the poops. Hadrosaurs have specialized teeth that are really good at crushing and breaking tough vegetation to make it easier to digest. Instead of having a single row of teeth, hadrosaurs unite dozens of teeth into a thick collection of teeth (called a dental battery). All of the teeth work together to create a large, flat surface for grinding.

A dental battery with one tooth outlined in white. At the top of the battery, there is a flat surface for grinding. Photo by V. Williams.

The hadrosaur coprolites had more than just plants and decayed wood, though. They also contained bits of crab shell! And it wasn’t only 1 coprolite that had crab shell in it. Several different coprolites from different areas and different times had crab shell in them. This means that it wasn’t an accidental swallowing of a crab, but rather, that the hadrosaurs were eating them on purpose.

Figure 2b from the article showing the coprolite.

How can we be so sure though? We know how wide a hadrosaur mouth was and we know how big the crabs were. It turns out, the crabs would have taken up a large portion (20-60%) of the hadrosaur’s mouth! If the dinosaur didn’t want to eat the crab, it would have noticed it and spit it out. The authors think that during times where plant matter was harder to find, these dinosaurs would eat the decaying logs that crabs also ate. As the dinosaurs munched away on the wood, they’d eat the crabs as well, providing a good source of protein.

My own reconstruction of a hadrosaur, Maiasaura finding a crab. Drawing found on Pinterest. Log photo by C. Perrin. Crab photo by The Daily Dot.

This study shows us that even though we think teeth are specialized for one type of food, animals might eat a larger variety of items that we thought.