El Anquilosaurio Que Parece Una Estatua

En mayo pasado, les conté sobre un [anquilosaurio] que fue hallado por una empresa de petróleo en el año 2011. Tomó 6 años de preparación cuidadosa sacar la piedra dura de alrededor del fósil, pero finalmente se completó. Esta semana, el [anuncio oficial] se publicó en forma de un artículo científico.

Figura 1 del artículo mostrando el nuevo fósil.

Este anquilosaurio es un nodosaurio, un dinosaurio con armadura que no tiene una cola como garrote. Es de Alberta, Canadá, de 110 millones de años atrás. Los autores lo nombraron Borealopelta markmitchelli, que quiere decir “escudo del norte de Mark Mitchell” en honor de la persona que pasó horas excavando al fósil de la piedra, de la armadura del fósil y de la localidad donde fue hallado. Parece que cuando murió el animal, fue arrastrado al mar, se hundió y fue enterrado rápidamente. Está preservado en tres dimensiones y su armadura es hermosa.

Durante la vida, los cuernos y la armadura están cubiertas con una capa de queratina. La queratina es una sustancia dura que forma nuestras uñas y pelo, pero también la que constituye los cuernos de los rinocerontes, cubre los cuernos de otros animales y forma las barbas que usan las ballenas para filtrar su comida.

Un cráneo de un rinoceronte sin la queratina a la izquierda (de Bone Clones) y un cráneo de un rinoceronte con la queratina a la derecha (de Wikipedia). La queratina forma la mayor parte del cuerno.

La queratina normalmente se descompone rápidamente después de la muerte del animal, así que usualmente no está preservada. En el caso de este nodosaurio, la mayoría de la queratina está preservada, dándonos una idea completa de la armadura que tuvo.

Figura 2a del artículo mostrando el fósil desde arriba. En gris oscuro indica toda la queratina, lo amarillo indica el hueso por debajo.

Además, los autores encontraron una firma química en la queratina. Estos químicos no son melanosomas (las células que producen el color), pero son los productos que se forman cuando las melanosomas se descomponen. Analizando estos químicos, los autores pudieron descifrar que colores estaban en distintas partes del cuerpo.

Una reconstrucción del Borealopelta hecho por el Museo Real Tyrrell.

Ellos encontraron que la espalda del Borealopelta era de un color rojo-marrón y que la panza era de un color más claro. Esta combinación – una espalda más oscura y una panza más clara – se llama contracoloración y los animales la usan para esconderse de los depredadores. Hoy, podés ver el mismo patrón de colores en un antílope.

Un antílope americano mostrando su contracoloración. De Wikipedia.

Algunos mamíferos, como los rinocerontes y los elefantes, son tan grandes que no necesitan esconderse de los depredadores. Su tamaño los mantiene a salvo. Aunque el Borealopelta era muy grande (1300 kg), el hecho de que tenía contracoloración indica que los depredadores terópodos todavía eran una amenaza.

Hay algunos científicos que piensan que los químicos que encontraron los autores tal vez provienen del sedimento o de bacteria. ¡Como siempre, la ciencia continua buscando respuestas! Aun así, el Borealopelta es una adición bienvenida al árbol familiar de los anquilosaurios.

The Statue-Like Ankylosaur

Back in May, I told you about an [ankylosaur] that was found by an oil company in 2011. It took 6 years of careful preparation to remove the hard rock around the fossil, but it is finally complete. This week, its [official announcement] was published in the form of a scientific paper.

Figure 1 from the paper showing the amazing fossil.

This ankylosaur is a nodosaur, an armored dinosaur without a club tail. It is from Alberta, Canada, from 110 million years ago. The authors named it Borealopelta markmitchelli, meaning “Mark Mitchel’s Northern Shield” after the person who spent hours uncovering it from its rock, and after its armor and the location where it was found. It seems that when the animal died, it got washed out to sea, sank, and was quickly buried. It’s preserved in three dimensions, and its armor is beautiful.

In life, horns and armor are covered by a keratin sheath. Keratin is a hard substance that makes up our fingernails and hair, but also what gives rhinos their horns, covers the horns of other animals, and makes up the baleen that whales use to filter-feed.

A rhino skull without the keratin on the left (from Bone Clones) and a rhino skull with the keratin on the right (from Wikipedia). The keratin makes up most of the horn.

Keratin normally breaks down very quickly after the animal dies, so it’s not usually preserved. In the case of this nodosaur, much of the keratin is preserved, giving us a complete view of the armor it had.

Figure 2a from the paper showing the fossil in a top view. The dark grey is showing all the keratin, the yellow is showing the bone underneath.

Additionally, the authors found a unique chemical signature in the keratin. These chemicals are not melanosomes (the cells that make color), but are the products of the breakdown of melanosomes. By examining these chemicals, the authors were able to figure out what colors were present on different parts of the body.

A reconstruction of Borealopelta by the Royal Tyrrell Museum.

They found that the back of Borealopelta was a redish-brown color, and that the belly was a lighter color. This combination – a darker back and lighter belly – is called countershading, and it’s used by animals who are trying to hide themselves from predators. Today, you can see a similar color pattern in an antelope.

A pronghorn antelope showing counter shading. From Wikipedia.

Some mammals, like rhinos and elephants, are so big that they don’t have to hide from predators. Their size keeps them safe. Even though Borealopelta was very large (1300 kg), the fact that it has countershading means that theropod predators were still a threat.

There are some who think that the chemicals the authors found may be from the sediment or from bacteria. As always, science continues searching for answers! Even so, Borealopelta makes a welcome addition to the ankylosaur family tree.