Los Parásitos y Los Primates

Esta semana, se publicó un [estudio] que describe un nuevo fósil de ámbar de la República Dominicana, fechado 45-15 millones de años atrás. El ámbar tenía una garrapata. Las garrapatas son arácnidos (como las arañas, los escorpiones, los ácaros y otros invertebrados con 8 patas) y son responsables de adherirse a los mamíferos, chupando su sangre y potencialmente (y muy frecuentemente) propagando infecciones. En los Estados Unidos, las garrapatas se conocen por la propagación de la enfermedad de Lyme, la Fiebre Manchada de las Montañas Rocosas y cerca de una docena de otras infecciones, de acuerdo a los Centros para el Control de Enfermedades (Centers for Disease Control-CDC).

Los distintos tipos de garrapatas de los Estados Unidos. Del Club de Perros de Pennsylvania County.

Esta garrapata fósil no era diferente: estaba llena de sangre de su última comida. Los autores usaron microscopios de alta potencia para examinar a la garrapata y encontraron que tenía 2 perforaciones en su espalda, de donde salió un poco de la sangre.

Figura 1 del artículo mostrando el fósil garrapata. Las flechas indican a las perforaciones en su espalda.

A causa de las perforaciones, el ámbar preservó la sangre perfectamente y mostró algo escondido entre las células de sangre – ¡unos parásitos microscópicos! El ámbar manchó las células de sangre y los parásitos de distintos colores, haciéndolos más fácilmente distinguibles debajo de un microscopio.

Figura 3 del artículo mostrando las células de sangre en círculos transparantes y las células parásitas en circulos oscuros (con flechas). La barra de escala tiene 20 micrometros de largo.

Ellos le dieron a esta nueva especie el nombre de Paleohaimatus calabresi (“sangre anciana” y “Calabrese” en honor de la persona que les dió el fósil). Comparándolo con los parásitos modernos transmitidos por las garrapatas, los autores identificaron al parásito fósil como más cercano en tamaño y morfología al género moderno Babesia, un grupo de parásitos conocido por ser transmitido por las garrapatas. Estos parásitos comen los interiores jugosos de las células de la sangre y tienen diferentes morfologías de acuerdo a la parte de su ciclo de vida en que están. También infectan los intestinos de las garrapatas.

Los autores también examinaron las células de sangre sanas. Las células rojas de sangre tienen casi la forma de una dona y no tienen núcleo. Estas células tienen hemoglobina, una proteína que lleva oxígeno a las células del cuerpo. En los mamíferos, las células rojas de sangre tienen diferentes tamaños en distintas especies, así que midiendo las células, los autores pudieron confirmar que la garrapata chupó la sangre de un mamífero y que mamífero fue! De los tres tipos de mamíferos con un diámetro de células rojas de 6.9-7.3 micrómetros (los primates, los caninos y los lagomorfos), sólo los primates estaban en la República Dominicana en el momento en cual se fosilizó esta garrapata.

Los monos Cebus apella aseando uno al otro.

Los primates se limpian el uno al otro y algunos viven en los árboles, así que es probable que esta garrapata se estuviera alimentando de un primate, fue encontrada cuando este primate estaba siendo aseado por otro, fue recogida y botada, cayó en un árbol y quedó atrapada en la savia. Un día triste para la garrapata, pero un evento feliz para los paleontólogos.

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