Dilophosaurus Has A Bad Day

Well, maybe a lot of bad days. In February (2016) a new description of the holotype of Dilophosaurus wetherilli was published. A holotype is the specimen that is used to name the species. It can be the best example of the species and is usually the first one found.

The authors pointed out not one, not two, not four, but EIGHT different injuries in this single Dilophosaurus. This is the most ever found for a single dinosaur. The previous record was four.

First, what is Dilophosaurus (Di-lo-fo-saur-us)? It is an early theropod (carnivorous) dinosaur that lived in the Early Jurassic Period. Its name means two-crested lizard, named for the two crests on its head.

It is well-known for its supporting role in Jurassic Park, where it showed a large foldable frill and spit venom. There is no evidence for the frill or the venom, so those two features were made up for the movie.

© Universal Studios

Dilophosaurus, like many other theropod dinosaurus, was probably entirely covered in feathers.

Ok, back to the injuries! In this article published in PLoS ONE, they described 8 injuries in 1 dinosaur. Here’s the interesting part – they were all healed! That means that the dinosaur survived each injury for long enough for the bones to heal.

Here are the photos from the paper showing each injury with dotted lines:

All of the injuries were in its arms, so it had to either go without eating while they healed, or find smaller food that it could hunt with its mouth or feet. That’s a long series of terrible, horrible, no good, very bad days.

Un Dilophosaurio Tiene Un Mal Día

Bueno, tal vez muchos días malos. En Febrero (2016) una nueva descripción del holotipo del Dilophosaurio wetherilli fue publicado. Un holotipo es el espécimen que es usado para nombrar a la especie. El holotipo puede ser el mejor ejemplo de una especie y usualmente es el primero que se ha encontrado.

Los autores notaron no una, no dos, no cuatro, sino OCHO heridas diferentes en este individuo de Dilophosaurio. Es la mayor cantidad de heridas jamás encontrada en un solo dinosaurio. El récord anterior fue de cuatro.

Primero, qué es un Dilophosaurio (Di-lo-fo-sau-rio)? Es un dinosaurio terópodo (carnívoro) que vivía en el Período Jurásico temprano. Su nombre quiere decir lagarto con dos crestas, debido a las dos crestas que tenía en su cabeza.

El Dilophosaurio es bien conocido por su papel secundario en Parque Jurásico, en que aparece con un volado grande y plegable en el cuello y con la abilidad de escupir veneno. No hay ninguna evidencia de que tuviera crestas o que escupiera veneno, así que estas dos características las inventaron para la película.

© Universal Studios

El Dilophosaurio, como muchos otros dinosaurios terópodos, probablamente estaban cubiertos con plumas.

Bueno, volvamos a las heridas! En este artículo publicado en PLoS ONE, los autores describen 8 heridas en un dinosaurio. Y aquí viene la parte interesante – todas las heridas estaban cicatrizadas! Esto quiere decir que el dinosaurio sobrevivió a cada herida por el tiempo suficiente para que los huesos se suelden.

Aquí siguen las fotos del artículo mostrando cada herida con líneas punteadas:

Todas las heridas estaban en sus brazos, así que este dinosaurio tuvo que andar sin comer durante el período de cicatrización de las heridas, o encontrar presas más pequeñas que pudiera cazar con su boca o con sus piés. Esa es una larga sucesión de días malos, terribles, horribles, espantosos y horrorosos.

El Dodo No Era Tan Tonto Como Pensábamos

El dodo es una paloma enorme, extinguida y no voladora, que vivía en una isla tropical en el océano Índico llamada Mauricio. El dodo es famoso por su extinción y se le dió la reputación de ser tonto.

Tal vez se recuerden los dodos de la película de Disney, Ice Age:

© Disney

O en Alicia en el País de las Maravillas (las películas y el libro):

© Disney

Sin embargo, en Febrero (2016), mis colegas y yo publicamos un artículo en el Zoological Journal of the Linnean Society en que examinamos el cerebro del dodo y lo comparamos con los cerebros de otras palomas. Lo que encontramos fue que el tamaño del cerebro del dodo es actualmente normal en relación con el tamaño de su cuerpo. Esto podría indicar que el dodo no era tonto, sino tan inteligente como una paloma común.
También encontramos que tanto el dodo como su pariente más cercano, el Rodrigues Solitaire (que también es enorme, extinguido, y no volador) tienen una gran parte de su cerebro dedicado al sentido del olfato. En la imagen siguiente, que muestra sus cerebros desde arriba, podés ver, en el círculo blanco, la parte del cerebro dedicada al sentido del olfato en el dodo (izquierda) y en el solitaire (en el medio). En la tercera imagen, podés ver que la paloma común no tiene esta parte del cerebro tan desarrollada.

Dodo:                                         Solitaire:                             Paloma:

Pensamos que el dodo y el solitaire usaban sus narices para olfatear frutas maduras y otros comestibles escondidos en la tierra, en vez de usar su visión como otros pájaros.

Tal vez te estarás preguntando como recreamos el cerebro del dodo. Esta extinguido, después de todo, y los cerebros y otras partes blandas no se hacen fósiles!

Usamos sus cráneos para recrear su cerebro usando una tecnología llamada escaneos de tomografía computerizada (CT). Quizás no has oído hablar de escaneos de CT, pero tal vez conoces a los rayos X? Rayos X son muy interesantes. Son una forma de radiación que pasan por objetos sólidos. Cuando esta radiación atraviesa un objeto, se deposita sobre un detector que nos puede decir cuan grueso o denso ese objeto era.

 


En este imágen, las liñas rojos es la radiación producido por el generador de rayos X. La radiación atraviesa el dodo y se crea un imagen en el detector.

Este proceso es muy similar a tomar una foto! Cuando tomas una foto, la radiación del sol que rebota en un objeto, entra en tu cámara  y se deposita sobre un detector. Ese detector nos puede decir el color del objeto basado en el compartamiento de la radiación.

 


En este imágen, las liñas rojos es la radiación producido por el sol. Rebotan en el dodo y entran a la camera adonde se registra la foto.

Los escaneos de CT están compuestos de miles de rayos X y computadoras especiales pueden juntarlos para hacer modelos en tres dimenciones. Usamos estos modelos para recrear el cerebro de los pájaros que estudiamos, incluyendo el dodo.

The Dodo Is Not As Dumb As We Thought

The dodo is a giant, flightless, extinct pigeon that lived on a tropical island in the Indian Ocean named Mauritius. It is famous for dying out and so was given a reputation for being very dumb.

You might remember dodos from Disney’s Ice Age:

© Disney

Or from Alice in Wonderland (the movies and original novel):

© Disney

However, in February (2016) my colleagues and I published an article in the Zoological Journal of the Linnean Society that looked at the brain of the dodo and compared it to other pigeons. What we found is that the size of the brain in dodos is actually normal in relation to its size. That could mean that the dodo is not actually dumb, but is as smart as a common pigeon.

We also found that the dodo and its closest relative, the Rodrigues Solitaire (also giant, flightless and extinct), both have a large portion of their brain dedicated to smell. In the image below showing top views of brains you can see this in the dodo (left) and the solitaire (middle) in the white circle. You can see in the third image that the common pigeon has a small section of their brain for smell.

Dodo:                                         Solitaire:                          Pigeon:

We think that the dodo and solitaire were using their noses to sniff out ripe fruit and other food bits hidden in the ground, instead of relying on vision like most birds do.

You might be wondering how we recreated the dodos brain. It’s extinct, after all, and brains and other soft parts do not fossilize!

We used their skulls to recreate the brain using a technology called Computed Tomography (CT) scanning. You may not have heard of CT, but maybe you’ve heard of X-rays? X-rays are really cool. They are a form of radiation that can pass through solid objects. When this radiation passes through an object, it is deposited onto a detector that can tell how thick, or dense, the object it passed through was.

 


In this image, the red lines are radiation produced by the X-Ray generator. The radiation passes through the dodo and creates an image on the detector.

This is very similar to taking a photo! When you take a photo, radiation from the sun bounces off an object, enters your camera (or cell phone), and is deposited on a detector. The detector can tell what colors objects are based on the behavior of the radiation.

 


In this image, the red lines are radiation produced by the sun. They bounce off the dodo and enter the camera where the photo is recorded.

CT scans are made up of thousands of X-rays and special computers can put these X-rays together to make 3D models. We used these models to recreate the brain in the birds we studied, including the dodo.

Rusingoryx: The antelope with a dinosaur nose

In February (2016) a paper was published online in Current Biology that described the nasal passages of an extinct wildebeest-like mammal, Rusingoryx. You may remember wildebeests from The Lion King:

‘Oh, look sire the herd is on the move’:

© Disney

This extinct form is different, though, in a rather unique way. Most mammals have a nasal passage (thats the tube your nose makes from the outside to where it attaches to your throat) that goes relatively straight back.

Rusingoryx, instead, has a nasal passage that curves up, goes between the eyes, and then connects to the throat.

Below you can see this in the actual fossil. The images in A and E are photos of the real fossils (the face is pointing to the right). The images in B and F are CT scans of the fossil, with the nasal passage highlighted in yellow.

What a strange way to have your nose! This is not the first time we’ve found animals that have this. Some dinosaurs, called Lambeosaurines, have this, too! Lambeosaurines (Lam-BE-oh-saur-ines; named for Mr. Lawrence M. Lambe, a Canadian paleontologist) is a long name to describe a group of dinosaurs known for having these complicated nasal passages. One example of a specific Lambeosaurine, a Parasaurolophus, appeared in The Lost World:

© Universal Studios

And Perry Parasaurolophus from Dinosaur Train:

© PBS

These dinosaurs are thought to have blown air through those passages to create different tones or sounds. Each type of Lamebosaurine, with it’s unique nasal passage shape, could create a different tone. These dinosaurs could use their noses to communicate with each other over long distances – an important characteristic for animals that live in open habitats and in spread out groups.

Rusingoryx was probably using its complicated nasal passage in the same way as these dinosaurs. The study included three specimens (specimens = examples) of different ages and showed how these passages grew during the animal’s life. Their development is similar to the way the passages grew in Lambeosaurine dinosaurs.

When two unrelated animals show similar characteristics it is called convergence. Convergence happens when 2 or more unrelated animals develop similar features because of similarity of environments or because the feature is being used in the same way. For example, the flippers of dolphins, sea turtles, and penguins are all convergent because they look and function the same way, even though the animals are distantly related.

Dolphin:                                         Turtle:                                        Penguin:

To summarize this study:

  • a wildebeest-like animal, Rusingoryx, had strange, complicated nasal passages
  • these nasal passages were very like those in Lambeosaurine dinosaurs
  • in Lambeosaurines and in Rusingoryx, the nasal passages were probably used for producing sounds to communicate with other members of the same species
  • when 2 or more unrelated animals show similar features, it’s called convergence

Rusingoryx: el antílope con una nariz de dinosaurio

En Febrero (2016) se publicó un artículo en Current Biology que describe el pasaje nasal de un mamífero extinguido parecido a un ñu, Rusingoryx. Tal vez recuerdes los ñu en El Rey León:

‘Mire altesa, la manada se mueve’:

© Disney

Sin embargo, este animal extinguido es diferente, de una manera única. La mayoria de los mamíferos tienen el pasaje nasal (es decir, el tubo que va desde fuera de tu nariz hasta donde se une con tu garganta) que va relativamente derecho hacia atrás.

El Rusingoryx, en cambio, tiene un pasaje nasal que hace una curva para arriba, se mete entre los ojos, y después se une con la garganta.

Abajo, podés ver este pasaje nasal en el fósil de Rusingoryx. Las imágenes A y E son fotos del fósil (la cara esta mirando a la derecha). Las imágenes B y F son tomografías computarizadas, con el pasaje nasal destacado en amarillo.

Que extraña manera de tener la nariz! Esta no es la primera vez que se han encontrado animales así. Algunos dinosaurios, llamados Lambeosaurinos tenían también la nariz así! Lambeosaurinos (Lam-be-oh-saur-INOS; llamados así en honor al paleontólogo canadiense Sr. Lawrence M. Lambe) es un nombre largo para describir un grupo de dinosaurios conocidos por tener estos pasajes nasales complicados. Un ejemplo de un Lambeosaurino específico es el Parasaurolophus, que aparece en El Mundo Perdido:

© Universal Studios

Y Perry Parasaurolophus que aparece en Dino Tren:

© PBS

Se piensa, que estos dinosaurios soplaban aire a través de esos passajes para crear distintos tonos o sonidos. Cada especie de Lamebosaurino, con su única forma de pasaje nasal, podía crear tonos diferentes. Estos dinosaurios podrian usar sus narices para comunicarse el uno con el otro – una característica importante para los animales que viven in espacios abiertos y en grupos extendidos.

El Rusingoryx probablemente usaba su pasaje nasal complicado de la misma manera en que lo usaron estos dinosaurios. El artículo mencionado incluye tres especímens de distintas edades y muestra como estos pasajes crecieron durante la vida del animal. Su desarollo es similar al de los pasajes nasales de los dinosaurios Lambeosaurinos.

A la situación en que dos animales no relacionados muestras características similares, se le llama convergencia. Convergencia ocurre cuando dos o más animales no relacionados desarrollan características similares porque viven en un ambiente similar o porque están usando esa característica en la misma manera. Por ejemplo, las aletas de un delfín, una tortuga de mar, y un pinguino son convergentes porque tienen el mismo aspecto y funcionan de la misma manera, aún estos animals no están relacionados.

Delfiín:                                             Tortuga:                                         Pinguino:

Para resumir este estudio:

  • un antílope como el ñu, Rusingoryx, tenía pasaje nasales complicados y extraños
  • estos pasajes nasales eran muy parecidos a los de los dinosaurios Lambeosaurinos
  • los Lambeosaurinos y el Rusingoryx, probablemente usaban los pasajes nasales para producir sonidos para comunicarse con otros miembros de la misma especie
  • la situacíon en que dos o más animales no relacionados tienen características similares, se le llama convergencia